Felicidad: ¿Filosofía o Actitud?
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“Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa sabiendo que tienen una” |
Día 31-12-2018: Y como siempre tocaba hacer mi reflexión de fin de año, sólo que está vez sería diferente a otros años, quizá porque aún seguía en parte de mi letargo. Mi mamá, Rena, Benja, Rafa y Agus, mis sobrinos, estaban en la cocina de mi casa, sentía sus risas y entusiasmo, y claro para los niños era una fiesta divertida preparar panqueques, también estaba sus papas, mis primos; en tanto yo seguía en plena reflexión y discernía aún, si debía unirme con ellos a despedir el año. Ausente aún en un vacío tranquilo, observé aquella revista Vanidades sobre mi cama, comencé a ojearla, no había acabado de leerla del todo, y súbitamente algo llamo mi atención, el título de un artículo: “Filosofías del mundo para ser felices” y de pronto este artículo me conectó a un momento en particular…
… Aquel día de setiembre, caminaba por la calle absorta en mis pensamientos y preocupaciones, el invierno se sentía bajo una ligera llovizna fría que se hacía presente, de pronto vi pasar a dos personas muy entusiastas, sencillas y algo apuradas, pero dentro de todo sonreían y reían, alcance escuchar una conversación algo trivial, más muy divertida, que me hizo esbozar una sonrisa tibia, luego se detuvieron, podía percibir un espacio de serenidad, y como si fuera una de esas fragancias que se auspician en un tienda por departamentos y sientes que te agrada, me deje capturar por ese aroma, me puse a soñar por un momento que yo era también parte de ese contexto de armonía, más aún cuando una de ellas me sonrío amigablemente, claro por un instante sentí mucha paz y aquella tranquilidad que me faltaba, entonces como quien toma aire, aspire fuertemente, buscando embriagarme más de esa fragancia; en efecto necesitaba mucha fortaleza, luego de haber dejado lado todo aquello que me preocupaba y desvelaba, desperté de ese sueño, regresando a mi realidad, tenía que retornar al trabajo, mi tiempo de refrigerio ya estaba por terminar, sólo que ahora tenía una visión, sin duda en aquellas cosas simples de la vida está más de una alegría.
Regresando a la reflexión de Voltaire, en verdad muy interesante, alguna vez te has preguntado ¿Qué es la felicidad? ¿Es una utopía quizá? En algún momento de nuestra vida esta es una pregunta que podría ser frecuente y que sin duda nos cuestiona…y claro luego en ese día de setiembre me hice esa pregunta.
En aquellos meses, antes de este, mi papito estaba muy delicado y cada día era una batalla, era más de una oración constante pidiendo esperanza de vida y fortaleza para seguir adelante, y si algo me sostenía era mi fe, más mi esperanza sucumbía luego de cada tarde noche en la clínica con las noticias que me daba el doctor y se daba paso a una agonía y tristeza, que horas más tarde se consumían por el cansancio; no obstante era en aquellos momentos y más aún cuando apreciaba escenas como las descritas líneas arriba, que volvía a mí esta pregunta: ¿Qué es la felicidad?, y que ahora era más recurrente, motivada por todas esas circunstancias que me tocó enfrentar.
Mi papito se fue hace unos meses, fue un proceso muy doloroso para todos, una lucha muy dura que enfrentamos juntos, aún duele y sé que seguirá doliendo, más tu papito sabes que estarás siempre en mi corazón; aún no estoy lo suficientemente fuerte para contarles algunas partes muy tiernas de este tiempo y aquellos mensajes y aprendizajes que se hicieron presentes; más si hay algo importante mi papito, en todo este tiempo me decía algo siempre y con mucha fuerza e insistencia: “!Se Feliz!” y hoy 31 de diciembre es un dulce eco, que escucho y es una parte importante de este post y que motiva toda esta reflexión.
Recuerdo también que mi guía espiritual fue una parte muy importante en este tiempo, me repetía constantemente, que tenía que ser fuerte, que no estaba sola, que mi Ángel de la Guarda estaba conmigo y yo creo que así fue y es, y que Dios estaba en todo momento conmigo, acompañando mi llanto, escuchando mis oraciones, y dándome paz, y claro ahora me preguntó como pude estar de pie frente a todo, y como pude sonreír muchas veces con mi papito en aquel estado, como pude darle aliento hasta el último día; aquella noche horas antes de tu partida recuerdo que pude leerte estas frases: ” …No temas, mi tesoro, porque te quiero con un amor inagotable. Nada de lo que digas o hagas alterará el amor que siento por ti ni me incitará a quitártelo o negártelo … Mi amor es como un río que recorre con abundante caudal. Nunca se seca[1] …”
Vaya cuantos momentos, que regresan en esta noche, y entonces me vuelvo a preguntar ¿Qué es la felicidad? ¿Es caso ese instante de esa charla cotidiana de setiembre? en la cual sentía alegría y paz; nuevamente mi mirada se postra en el artículo de la Revista Vanidades y entonces ahora preguntó: ¿Una filosofía o una actitud? ¿Tendrán ustedes la respuesta?, y si empezamos por aquellos temas de filosofía:
En África, se llama “UBUNTU”: Surge del dicho popular zulú que precisa “una persona es una persona a causa de los demás”, para un mejor entender recurriremos a un cuento africano[2]:
“Un antropólogo que estudiaba los usos y costumbres de una tribu en África del Sur propuso un juego a los niños del lugar. Consiguió una buena porción de frutas y dulces que trajo de la ciudad, y los colocó en una cesta bajo un árbol. Llamó a los niños y les dijo que aquél que llegara corriendo primero al árbol ganaría el cesto con frutas y dulces. Cuando el antropólogo dio la señal para que corrieran, inmediatamente los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos hacia la cesta. Entonces todos se sentaron y repartieron los dulces y disfrutaron de las frutas. Cuando él les pregunto por qué fueron todos juntos, si uno solo podía haber ganado toda la cesta, ellos respondieron: ¡UBUNTU! ¡UBUNTU! ¿Cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?”
Si pues UBUNTU, es una filosofía en que la felicidad se resume en una frase alejada del individualismo “Somos gracias a los demás”, donde el bienestar común es por encima del propio y la satisfacción de todos es la alegría mutua y plena.
En Dinamarca, se llama “HYGGE”, “lo bueno para el alma”, muy simple nuestros amigos escandinavos son felices a partir de cosas tan sencillas como aquella de tomar una taza de chocolate caliente o tomar un baño de espuma, es decir la felicidad a partir de aquellas cosas que te hagan sentir bien, que en realidad son simplemente esas cosas cotidianas que resultan ser acogedoras y confortables, pero donde lo fundamental es la actitud para hacerlas que sin duda te llevan a una felicidad inmediata.
En Hawái, es “HO’PONOPONO”, que significa “enmendar«, corregir, y para ello debemos empezar aplicando el perdón a toda circunstancia, evento o hecho de nuestra vida que en cierta manera conllevan a un sentido de culpa o revancha y que son elementos perturbadores que rompen el equilibrio de nuestra armonía. Según esta filosofía, si debemos asumir nuestras responsabilidades, sin embargo; antes debemos perdonarnos, perdonar y pedir perdón, para así darnos una oportunidad de soltar, limpiar y borrar todo aquello que no fue correcto de alguna manera y conllevo a un efecto o acción que repercute en nosotros y/o afecta a los demás en forma negativa; sin duda es cuando debemos enmendar y la mejor manera es a través del reconocimiento de estos errores, la reparación de los mismos y la búsqueda de la reconciliación, propiciando y ayudando a que haya más paz y armonía para todos. Entonces es cuando debemos decir y meditar repitiendo: “Lo siento, perdóname, gracias, te amo “y dar paso a la plenitud y el amor.
En Japón es “IKIGAI”, cuyo objetivo es identificar aquello en lo que eres bueno y que te da gozo realizarlo y que, además, sabes que aporta algo al mundo. Cuando llevas a cabo ese algo, como quiera que se llame y que te da gusto hacerlo, es cuando te mueve la pasión y la emoción, como una corriente que repercute y desprende la alegría del espíritu y que se exterioriza en una sonrisa hermosa, y que ya deja de ser tuya para ser de los demás, entonces te das cuenta que tienes más autoestima, porque sientes que tu presencia en el mundo está justificada y que todos los días simplemente hay una razón de ser.
Y ahora luego de repasar estas filosofías podemos decir que la felicidad es la aplicación de alguna de ellas, pues yo te diré, que es más que este par de lindas definiciones, es aquello que de pronto ¡Zas!Logra de manera mágica y espontanea robarte una sonrisa y de pronto al verte reflejada en un vidrio, ves que eres un farol de luz andante, y que esa luz se irradia a otros, porque esa sonrisa es contagiosa y expansiva, y entonces la sonrisa ya es risa y ves una cara graciosa y te ríes sin miedo y con más fuerza, y sientes el ritmo de la alegría de esa risa sonrisa acompañada de una paz infinita, y es que es tu espíritu sereno y hermoso es quien ha logrado sonreír, porque en aquella acción, hecho, evento en el cual eres protagonista o participe esta auspiciada de un acto de bondad plena, y es que el amor grande y puro, que fluye sin límites trasciende y al vibrar te vuelve una lumbrera de sentimiento y armonía perfecta, y te das cuenta que bendición sincera y perfecta es agradecimiento del cielo.
31 de diciembre 10 de la noche y que puedo decir, luego de todo esto: ¡Si!, como no ser dichosa, si aquella noche de octubre yo papito pude decirte: “Dicen que los bebes antes de venir al mundo Dios les permite escoger a quienes serán su papa y mama “y entonces te dije: “Sabes papito, si tuviera la oportunidad de escoger nuevamente, si volviera a nacer, te escogería mil veces a ti, infinitas veces, ¡Gracias mi Dios por tener este papa, gracias infinitas desde lo más hondo de mi corazón, y en este próximo viaje que vas hacer estaré yo siempre contigo”. Hoy siento el susurro de tus palabras: ¡Se feliz! Bueno me apuro, me toca ponerme de pie, y salir de esta habitación, dejando este letargo, y si pues ya bajo a ensuciarme con harina y vainilla con Rena, Benja, Agus y Rafa y mi mama y todos aquellos que están y estuvieron conmigo en este tiempo. La cocina, es un desastre, pero luego se limpia, y además hay helado y frutos secos para los panqueques, entonces, sea “Hygge o Ubuntu” o la que fuera me toca disfrutar, me toca ser feliz.
Recuerda algo importante la felicidad no es precisamente una ciencia, receta o filosofía, para conseguirla necesitas muchas ganas, entusiasmo, reto, es decir una ¡actitud!, más la gran fuerza y soporte de la felicidad, está en esa paz interior, que será la que impulsa y logra que armoniosamente fluya esa actitud danzante que se refleja en la sonrisa de hoy, entonces entenderás como aquello que es simple y trivial puede dar una alegría inmensa a ti, a mí y a todos.
Entonces te pregunto ¿filosofía o actitud? Si hay que reír, ya tienes la respuesta, hasta la próxima y Feliz 2019.
By Fresas y Rosas
Diciembre del 2018
[1] Extracto tomado del libro “De Jesús con Cariño” páginas 11 y 12
[2]https://www.diariodeibiza.es/empresas-en-ibiza/2014/01/09/practicas-saludables/667664.html
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