“Allure, Glamour, Charm” ¿Cuál es la elección?
En una entrevista del 16 de noviembre para el diario madrileño “El País”, Carolina Herrera dijo: “La elegancia no es solo belleza, es también la forma de pensar”
Muchas veces confundimos que la elegancia va asociada a un patrón de belleza, modelo famosa de portada o pasarela; más cómo bien sabemos, esta persona representa un icono de hermosura, encanto, fineza y seducción, que sin duda captura nuestra atención, y la aspiración es poder parecernos a ella o seguir su tendencia; claro los diversos medios y canales te van a decir que el color, la marca, el aroma, la crema, el atuendo, etc. es lo que te hará verte como ella, pero realmente, ¿Es lo ideal ser un “copycat[1]” de este icono? Pues te digo que no, es lo auténtico de cada una de nosotras y más allá, es aquello que marca la diferencia, que nos hace a cada una de nosotras singulares y particulares, el resto es lo accesorio y complementario, son tan sólo los adornos que sin duda van a realzar tu imagen y presencia, más me dirás depende del momento de tu o mi vida, es decir depende del factor edad, ¿Escuche bien? Dijiste: ¡Edad¡ pues te diré algo cierto, y es que a los 20, 30, 40,50 o más, tu esencia es simplemente tuya, y ser una imitadora de un estilo te puede ligar, pero tan sólo es un disfraz de un instante, porque en algún momento debes comprender quién eres tú, que tú tienes ese algo especial que te distingue y que de manera propia te lleva a un estilo innato y único, que se fortalece y se plasma en un “charm[2]”¿Charm, Allure y Glamour? Claro me dirás este post empieza con estas palabras algo raras, pero encantadoramente sonoras y que, de alguna manera, ya atraparon y capturaron tu atención; ¡Vaya que sí! no puedes negar que desde su sonido es elegante y atrevido, incluso sensual, bueno su significado más y su conjugación es perfecta. Charm, como ya lo mencioné es el encanto personal que tenemos todas las mujeres sin excepción, simplemente hay que saberlo, descubrirlo y repotenciarlo. Allure es fascinar, seducir, atraer, ¡Hmmm… precioso significado! y Glamour es todo atractivo innato que posee una persona y que la hace resaltar en el entorno y momento en que se encuentre. Ahora imagínate la combinación de estas tres palabras, ¡que armonía perfecta!, ahora me dirás, ¿es posible? “No soy Isabel Presley o Anna Wintour o Kate Middleton u Olivia Palermo o alguna de las Santo Domingo, etc.”, en efecto no lo eres, ni tienes porque serlo, eres simplemente tú, ¡Que importante!, eres trascendente, porque en esa tu peculiaridad escondida que quizá aún no has descubierto o que la tienes atrapada en un estereotipo que no es tuyo; está esa seducción, encanto y fascinación que se desprende de ti, ¡si pues ahí estás tú! con ese tu estilo nativo a ti; es pues en esa naturalidad, que comienza a surgir la elegancia y sobriedad de cada una de nosotras, y que cuando emerge da paso a una seguridad y fuerza que enamora a cualquiera, porque simplemente has empezado a brillar, porque la confianza que tienes en ti es un cimiento muy grande que da realeza y nobleza a esa tu estampa y entonces en una sencillez aparente aparece el garbo, con sobriedad precisa y distinción innata, entonces la poción de Allure, Glamour, Charm, es perfecta.
Hasta este momento todo lo dicho se reafirma una vez más con la siguiente cita de Carolina Herrera: “El verdadero estilo no se puede comprar con dinero. El estilo es algo sutil que se muestra en los pequeños detalles. No es la ropa que se usa, es la forma en la que se actúa, se mueve y se habla.[3]”
Totalmente de acuerdo, la forma como llevas un par de prendas y como te sientes con ellas, harán que tu “outfit” destaque, siendo una parte importante la postura y movimientos sutiles que acentúan tu femineidad, no se trata de mover las caderas aceleradamente, es simplemente tener soltura y sentirte cómoda y recordar que cada uno tiene un “swing[4]” particular.
Ahora, es cierto que hay referentes, que son autoayudas o guías cuando de pronto no encuentras ese patrón tuyo que te hace simplemente verte y sentirte bien, es decir por ahí te dirán que el color naranja no es para ti porque tus tonos son más fríos, o que un color lavanda te dará ese toque de sensualidad, o que en tu porte conviene más las rayas finas que gruesas, y etc., y eso dependerá de cuanto te conoces realmente y cuanto crees en ti, es decir hablamos de esa seguridad y elocuencia que proyectas, que viene de muy dentro de ti y se refleja en esa tu forma peculiar de mirar o fijar una mirada, en la manera de agitar tu cabello, en esa gracia audaz cuando caminas o que tan sibarita puedes ser, y para eso no necesitas ser un “copycat”, simplemente esa naturalidad que aviva la magia de cada encanto tuyo debe relucir, donde lo fundamental es conocerte y reconocerte como sencillamente única, claro el soporte viene en ese revelación de tu imagen frente al espejo, “Tú”
Ahora recuerda que la fusión de la experiencia de los años y la energía de la juventud de una mujer, maduritud, no tiene por qué hacerte perder la elegancia y tampoco el estilo. Sino que se lo pregunten a todas estas artistas, actrices y sobre todo mujeres que están orgullosas de sus 40, 50 años y más que disfrutan esta etapa con vitalidad y derrochando estilo.
“La vida no te pide que seas perfecta sólo te pide que aprendas cada día hacer la mejor versión de ti [5]”
Hasta la próxima mis queridas lectoras, recuerda que la elección es ¡Allure, Glamour, Charm! Y la elegancia la haces y la tienes tú.
By Fresas y Rosas
Julio del 2019
[1] Imitadora
[2] Encanto personal
[4] Estilo, coherencia rítmica.
[5] Frase recogida de Jorge Palacios.
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