Tiempos de Cambio

Un cambio empieza con una sonrisa

¡¡¡Todo es más fácil si empezamos con una sonrisa…!!!.”

El cambio siempre es fácil cuando es ajeno y solamente es real cuando pasa por nuestros esfuerzos individuales y nuestras auto exigencias. Lo cómodo es recetar el cambio a los demás. Ejecutar y ejemplarizar el cambio ya es otra cosa[1].

Antes de empezar con fórmulas y  recetas de cambio,  me preguntó ¿Qué es un cambio?,  para mí es dejar de lado muchas costumbres, hábitos, modos, estilos, etc. , para mutar a un estado, forma, manera, patrón de conducta que te debería llevar a algo mejor; sin embargo, el resultado no necesariamente podría ser el ideal, lo cual es un riesgo; obviamente esto implica salir de tu Zona de Confort, que sin duda, representa un costo, porque aquello a lo cual estas aferrada por buen tiempo, que ciertamente te da una tranquilidad y aparente seguridad, será retirado o modificado, como parte de ese cambio, sin embargo;  te puedo asegurar algo y es que en todo este movimiento das inicio a una etapa nueva y diferente; no obstante al ser parte de un experimento y ensayo, pueden presentarse eventuales contingencias, como tal esto podría generar temor y adversidad que ante el sólo hecho de pensarlo nos puede paralizar, hacer retroceder y preferir en cierto modo el estado anterior, es decir seguir en aquella etérea comodidad, que como un círculo vicioso nos envuelve sutilmente y termina atrapándonos nuevamente.

De otro lado, tenemos los agentes que nos conducen a un cambio, un detonador, una auto – exigencia o un motivador u otros más, los dos primeros pueden asociarse a eventos o sucesos que colapsan nuestras vidas y que te trasladan a plantearte un nuevo patrón de actuación o que de pronto un hecho o condición que te obliga a realizar el cambio; y el último es en el cual hay un estímulo con el cual conjugas para moverte a explorar un nuevo escenario. Ahora cualquiera que fuera ese agente, implica salir del status quo actual que obviamente implica tomar decisiones para un nuevo inicio.

No obstante, un cambio total o parcial, es un riesgo, de hecho, habrá momentos en que tú misma pondrás freno o posibles trabas, es lógico que como tal nos haga pensar en que los resultados podrían ser los no esperados o todo lo que se tendrá que invertir en éste o lo que tendremos que perder, y de hecho es natural experimentar temor más no aversión. Sin duda, mucho va a depender la actitud con la cual se asuma a realizar este dinamismo a tu vida, y te diría algo más, porque no tomarlo como un reto, ¿es que acaso un desafío, no puede ser incluso seductor? una aventura súbita puede ser incluso encantadora, y de pronto moverte con ciertos sentimientos de pasión y emoción por aquello que vas a emprender. Tan simple,  en esta tu vida   si no arriesgas no triunfas, vaya se dice fácil y será así de dócil; pues claro que sí y más aún en esta etapa en la que nos encontramos en la cual presto afrontaremos cambios hormonales, físicos, emocionales, situacionales  y otros más, entonces no podemos dejar que esa ola repentina nos consuma y paralice y no nos deje nadar en el estilo que quedáramos hacerlo, finalmente el objetivo es llegar a la otra orilla, entonces está en nosotras sacudirnos de esa somnolencia y empezar a trabajar en los cambios necesarios para realizar aquellos nuestros sueños y aspiraciones, más aún si estas no son concretado aún. No es tarde, el momento de ahora es el perfecto, porque la experiencia que da paso a la belleza está de nuestro lado.

 “Si quieres cambiar el mundo, empieza mirando en tu interior[2]”, otra gran frase, evidentemente, todo empieza con buscar y reconocer como parte de tu autenticidad aquello que no está funcionando o que no aporta, es la base para generar el cambio que buscas por más pequeño que sea, focalízate en que el resultado es trascendente y más aún si apuestas por un cambio de impacto, el ridículo no debe ser un factor atemorizante, es aquel del cual aprendamos y producto de ello mejoramos, la vida es un constante ensayo, y como parte de ello hay equivocaciones que si se toman con madurez forma parte de un constante desarrollo, y aquello que tú decides modificar y culminar es como parte de un crecimiento para ti y un importante granito de arena para llevar a cabo un cambio en el mundo. Todo esto es un acto de madurez, en la cual empiezas por reconocer que aquella formula, receta, estrategia, evento, relación, conducta o lo que fuera no va más o hay que empezar nuevamente, ese desprendimiento inicial puede ser doloroso o en todo caso negado, sin embargo; ten en cuenta, que esa motivación que te lleva a esta variación es el preludio de algo que muy desde adentro tuyo has venido impulsando, pero que se ha visto frenado o imposibilitado por todos aquellos efectos que has visualizado de forma negativa,  un cambio no puede ser de manera precipitada, o producto de acción disruptiva como un alter ego, revancha, o etc., si ese fuera tu agente de cambio, estaríamos por mal camino, todo cambio cual quiera que fuera el agente, tiene que ser llevado a cabo con una actitud positiva, y que mejor si empieza con una sonrisa, que fortalece la esperanza, apertura el camino y te lleva a que el desafío se convierta en un triunfo. Un cambio que comienza con una sonrisa te prepara para la cosecha de una victoria que trasciende en ti y obviamente mueve a los demás, sólo es cuestión de atreverse, sonreír es muy fácil, te toca a ti hacer la apuesta de cambio, y en todo caso aquí estamos para ayudarte, a comenzar, sonreír y cambiar.

By Fresas y Rosas

Julio del 2019

 

[1] “El cambio es auto exigencia» Xavier Marcet (La Vanguardia) 14 Julio 2019
[2] https://www.sonrisasenelcamino.es/cambia-cambiar-mundo/

 

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