A propósito de comer, amar y rezar
| “Te han dado la vida y tienes la obligación (y el derecho, como ser humano que eres) de hallar la belleza de la vida por mínima que sea[1].” |
Hace un tiempo volví a ver aquella película, Comer, amar y rezar, y vaya ¿Quién no ha visto tremenda cinta? O mejor aún si has tenido la ocasión de leer la novela autobiográfica de Elizabeth Gilbert. Más recordemos de manera breve, Elizabeth Gilbert, tenía todo lo que una mujer podía aspirar: un esposo, una casa preciosa y una exitosa carrera profesional. Sin embargo; un día se preguntó qué era lo que deseaba realmente en su vida, y no encontró respuesta, en efecto no tenía un propósito de vida, por lo que entra en un conflicto emocional, que la lleva a cuestionarse si lo establecido es el equilibrio de su vida, entonces decide dejarlo todo para viajar durante un año. Y así fue como en Italia probó sabores exquisitos, es decir comió, exploró la espiritualidad en la India, donde rezó y finalmente amó en Indonesia, al encontrar el amor de su vida.
Debo confesar que la primera vez que vi la película me deje llevar por un espíritu de aventura, la segunda vez veía en ella una historia de amor, y claro con Javier Barden, cómo no habría de impresionarme; en la tercera vez ya observé la historia de las personas con las que la protagonista iba interactuando y apreciando el entorno particular de cada encuentro que se iba suscitando en esa su trayectoria, pero en la cuarta vez la historia en su totalidad me llevó a una reflexión y análisis, ¿no es acaso que como parte de esa crisis emocional es una decisión empezar afrontarla saliendo de tu zona confort en la búsqueda de un nuevo equilibrio? Es de esperar, que entonces preguntará y ¿Quién no ha sentido en algún momento de su vida, ese cansancio que recorre el cuerpo, esa falta de vitalidad, esa rutina lenta y pesada? Y en todo ese despertar, sientes que vives una vida que no es la tuya, y en ese momento es en el que repentinamente empiezas a cuestionar todo, como parte de una ruptura de aquel pseudo balance perfecto, donde lo óptimo comienza a ser lo sofocante de una agonía súbita o incluso un ocaso sonoro que de pronto te sacude y es cuando debes decidir que debes dejar de lado esa rutina conformista y replantearte un nuevo comienzo.
Mas me dirás, ¿cómo ocurre ese despertar? Y ¿cuándo tomamos la decisión de salir de nuestra zona de confort? Para luego retarnos a esas nuevas aventuras o nuevos emprendimientos, sin duda existe un momento para que ocurra ese milagro, y quizá es en aquella nuestra soledad, experiencia que por defecto evitamos muchas veces, mas en esa pseudo oscuridad se presenta la claridad para descubrirnos y darnos cuenta de quiénes somos y qué queremos ser o ver que es lo que queremos hacer realmente; es en la magia de ese silencio que nos vemos tal como somos y esa imagen entera no nos puede gustar y no me refiero a lo físico, sino más allá de ello, tu “Yo interior”, y de pronto ante nosotros se devela la película de nuestra vida y puede que notemos que necesitamos un cambio parcial o total, es en este espacio de reflexión en el que el silencio nos envía un mensaje subliminal: “Mon cherie amour il est temps de recommencer[2]”; siendo así, la decisión es nuestra, en este caso sabemos que fue lo que decidió Elizabeth Gilbert, salir a la búsqueda de ese nuevo equilibrio, pero ya no como una crisis existencial sino como una bendición, como una nueva oportunidad que todos nos merecemos.
Sobriamente mucha veces aceptamos vivir de apariencias, costumbres, mitos, moldes, protocolos, pero realmente esto nos hace felices, es algo que debemos meditar en la profundidad de nuestro “Yo interior”, y preguntarle si estamos aquí para vivir atrapados en un momento que ya no va más o estamos aquí para sonreír muchas veces inclusive frente a las adversidades que la vida te pudiera presentar, si este es tu caso es tiempo de salir a ese reencuentro, es tiempo de buscar la secuencia bendita, es tiempo de “Comer, rezar y amar.”
By Fresas y Rosas
Octubre 2019
[1] “Eat, pray, love”, Elizabeth Gilbert
[2] Mi querido amor, es tiempo de recomenzar.
¡Compartir es demostrar interés!
Las Valentinas
También te puede interesar
Las Valentinas
18 noviembre, 2019
Acuarela
4 abril, 2021
WhatsApp us